César Sarachu aportó a El lince perdido una nueva dimensión a su personaje, un buitre obsesionado con la limpieza, al que llenó de matices y comicidad. "Los buitres tenemos mala prensa cuando somos los que hacemos el trabajo sucio", bromea Sarachu poniéndose en la piel de su personaje. “Nunca había...