Imagina que despiertas y te encuentras atado a una silla, cara a cara con una jueza que te informa de que has sido acusado de asesinato y de que, si no consigues demostrar tu inocencia en 90 minutos, serás ejecutado al instante. Tienes acceso a todo el material grabado por cámaras almacenado en la red para demostrar tu caso y puedes utilizarlo para convencer a la jueza de tu inocencia. Sin embargo, todo ese material de vigilancia, tanto privado como público, podría acabar siendo lo que demuestre tu culpabilidad.
Es una pesadilla. SIN PIEDAD es un emocionante y revolucionario thriller acción que nos presenta un mundo futuro en el que la inteligencia artificial se emplea como juez, jurado y verdugo.
Estamos en el año 2029 y el detective Chris Raven (Chris Pratt; la trilogía de Guardianes de la Galaxia, Vengadores: Endgame, Passengers y la saga de Jurassic World) despierta en esa realidad. La jueza ante la que se encuentra es una inteligencia artificial que él mismo apoyó en su día, personificada en la forma de la imponente jueza Maddox (Rebecca Ferguson; Una Casa Llena de Dinamita, Dune, la saga de Misión Imposible, la serie Silo). Raven es un detective de la policía de Los Ángeles acusado de asesinar a su esposa Nicole (Annabelle Wallis; Annabelle y la serie Peaky Blinders) y mientras intenta encontrar algo que demuestre su inocencia entre las casi 24 horas de grabaciones continuas en las que aparece, Maddox decide si las coartadas a las que se aferra benefician o perjudican su caso. Raven necesita rebajar la probabilidad de culpabilidad hasta el 92%… pero cuanto más se acerque al 98% de culpabilidad, más probable es que sea ejecutado en el acto en la que se conoce como la silla Mercy.
La jueza empleará cámaras policiales, cámaras de entrada de hogares, imágenes de teléfonos móviles, cuentas de redes sociales y cámaras de vigilancia pública para rebatir el relato que Raven cuenta para justificar su inocencia… aunque él no recuerda qué ocurrió la mañana anterior a despertar en la silla Mercy. Cada uno de los pasos que dio están almacenados en la nube. Este sistema legal dependiente de la inteligencia artificial emplea esta información para procesar a presuntos delincuentes en una sociedad cada vez más violenta. Raven intenta contactar con su hija adolescente Britt (Kylie Rogers; Beau Tiene Miedo y la serie Yellowstone) y recurre a su nueva compañera, la detective Jacqueline “JAQ” Diallo (Kali Reis; Ciudad de Asfalto y la serie True Detective), y a su padrino de Alcohólicos Anónimos y amigo de la familia, Rob Nelson (Chris Sullivan; las series This Is Us y The Knick), para que le ayuden.
El visionario cineasta Timur Bekmambetov ha hecho que en esta película desborde una vitalidad vibrante. Bekmambetov, director de Wanted (Se Busca), Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros y Ben-Hur, es el creador de otros dos largometrajes enormemente influyentes: Guardianes de la Noche (2004) y Guardianes del Día (2006). El uso que hace del singular formato screenlife –historias contadas exclusivamente a través de dispositivos electrónicos– en sus películas Eliminado (2015), Searching (2018) y Profile (2021) ha llevado al cine un paso más allá al integrar aspectos del mundo digital, empleando la tecnología visual más puntera.
“SIN PIEDAD es un thriller intenso y trepidante, una nueva forma de abordar el formato screenlife con un tema muy entretenido, serio e impactante”, afirma Bekmambetov. “Me enamoré al instante de esta historia, que es al mismo tiempo película Screenlife y una tradicional. Trata sobre cómo nos comportamos e interactuamos con la tecnología a nuestro alrededor”.
“Es un thriller de suspense con un toque de ciencia ficción, aunque en unos años podría considerarse una historia real”, señala el productor ganador del Óscar Charles Roven (Oppenheimer, Wonder Woman, La Gran Estafa Americana, El Caballero Oscuro y Batman Begins). “En el mundo aparecen innovaciones constantemente, y la inteligencia artificial es una de ellas. Puede ser buena o mala, dependiendo de cómo la utilicemos”.
“Cuando leí el guion me pareció una historia de misterio muy ingeniosa”, comenta Pratt, “muy distinta a todo lo que había leído antes, y eso es mucho decir, porque lo leo todo. Pero este me llamó la atención de verdad”.
SIN PIEDAD es una película con múltiples géneros. Es un drama judicial, un thriller, una película de misterio y una de acción”, añade Pratt. “Y utiliza screenlife, un formato que Timur ha explorado ampliamente. SIN PIEDAD lleva todo eso a cotas completamente nuevas”.
“SIN PIEDAD pone de relieve las carencias de un mundo en el que la inteligencia artificial está creciendo, pero teniendo limitaciones a la hora de revelar la verdad”, afirma Ferguson. “Por un lado confiamos en la precisión de sus respuestas, aunque la realidad es que deberíamos cuestionar cada vez más lo que nos dice internet”.
Aunque está ambientada varios años en el futuro, SIN PIEDAD habla directamente del momento actual en el que hay una creciente inquietud en torno a la inteligencia artificial y las cuestiones morales que surgen en la sociedad. Hay una sensación de urgencia en el ambiente.
En SIN PIEDAD, sin embargo, el mundo de 2029 es un lugar en el que reinan la confusión, la tecnología y el caos.
“El gobierno creó el tribunal Mercy para controlar la delincuencia. Es una forma de decir que si cometes un crimen hoy, mañana estarás muerto”, explica Chris Pratt. “En la película, el sistema judicial humano se considera defectuoso y lento, así que se recurre a la inteligencia artificial para demostrar la inocencia o la culpabilidad de una persona. No hay abogados. El acusado está atado a una silla Mercy frente a la jueza de IA, con grilletes en las muñecas y 90 minutos para demostrar su inocencia. Hay un panel táctil que puede utilizar, y la silla incorpora un mecanismo capaz de descargar un pulso sónico letal directamente en la cabeza si el acusado es declarado culpable”.
“Existe un medidor de porcentaje de culpabilidad basado en las pruebas presentadas a la jueza Maddox”, añade Pratt. “Al inicio del juicio, ella afirma que está en torno a un 96% de probabilidad de culpabilidad. Si superas el 80%, se justifica que tengas un juicio Mercy. Si superas el 92%, eres automáticamente culpable. Todo lo que esté por encima del 92% se considera ‘más allá de toda duda razonable’”.
Charles Roven explica cómo la tecnología screenlife que utiliza la película hace que su forma de contar la historia sea tan innovadora: “La parte más complicada de la película ha sido diseñar y colocar las múltiples imágenes que componen cada escena. Es un proceso que no había hecho antes, a pesar de haber participado en muchas películas con efectos visuales muy complejos a nivel de plano individual. Pero nunca había trabajado en una que utilizara tantos planos distintos dentro de una sola imagen como lo hace SIN PIEDAD. Las diferentes imágenes y pantallas ayudan al público a entender qué le ha ocurrido a Chris Raven, dándonos detalles de cómo llegó al punto en el que se encuentra cuando arranca la película”.
“Aluciné cuando leí el guion”, confiesa el productor Robert Amidon (Dilema y Triple Frontera). “Tiene un concepto muy fresco… Es asombroso ver dónde estamos actualmente con la tecnología y los avances en inteligencia artificial, y ver cómo encaja todo eso en esta película”.
“Timur Bekmambetov siente una enorme pasión por el mundo digital y por el punto en el que se encuentra hoy”, añade Amidon. “El concepto de SIN PIEDAD encaja con el de sus películas anteriores Missing, Searching y Profile. Como en ellas, esta historia está ambientada en 2029 y se ancla en la realidad tocando distintos géneros”.
“SIN PIEDAD no es simplemente una película screenlife; tiene un enfoque híbrido con elementos del formato screenlife”, señala el productor Majd Nassif (Blindado y Profile). “A Timur le entusiasma cualquier nuevo desafío. Siempre quiere hacer algo que no se haya hecho antes, probar una nueva tecnología. Esa ha sido una premisa constante en todos los proyectos en los que he trabajado con él”.
Con la jueza de IA Maddox, SIN PIEDAD incorpora una nueva y poderosa caracterización a la galería cinematográfica de inteligencias artificiales moralmente ambiguas y potencialmente malignas.
“Creo que interpretar a la jueza Maddox, una inteligencia artificial que está al borde de la comprensión humana, tan cerca de la consciencia y a la vez a años luz de ser humana, plantea muchas preguntas interesantes”, afirma Rebecca Ferguson. “Ha sido algo que me ha intrigado desde el principio”.
“Chris Raven está intentando demostrar que no es culpable mientras se ve obligado a enfrentarse a sus propios fantasmas”, explica Chris Pratt, “pero hay otra trama igual de fascinante, el del personaje de la jueza Maddox, que parece un programa informático frío y calculador, pero que a lo largo de la película va volviéndose más consciente. Es un personaje que, en el fondo, intenta ocultar la humanidad que empieza a aflorar dentro de su programación”.
“En esta película hay dos personajes principales: uno es digital y el otro de carne y hueso”, afirma el diseñador de producción Alex McDowell (El Hombre de Acero, Minority Report y El Club de la Lucha). “Es una película provocadora que nos hace plantearnos de otra forma la relación que mantenemos con el mundo digital”.
En SIN PIEDAD hay numerosos giros y elementos clásicos de cine negro, pero la inteligencia artificial es el motor sobre el que gira la historia, lo que introduce conceptos de absoluta actualidad.
“Cuando leí el guion pensé que era impactante y realista, una historia que te hace pensar que esto podría pasar algún día”, comenta Kali Reis. “Están surgiendo herramientas muy útiles y que pueden aportar recursos imprescindibles, pero esa misma tecnología también puede resultar aterradora si se utiliza de manera equivocada”.
“Espero que la gente se cuestione el uso de la inteligencia artificial y la relación que tenemos con ella”, dice Rebecca Ferguson. “La inteligencia artificial es una herramienta fantástica, pero es imprescindible que sea solo eso: una herramienta para ayudar a las personas, no una alternativa a ellas. Esta película pone de relieve, a nivel narrativo, algunas de las formas en las que confiar en la IA puede ser un gran error”.
“La película toca muchos géneros”, señala Kylie Rogers. “Es una película de misterio y un thriller con elementos de ciencia ficción, pero no está ambientada cien años en el futuro. Muchas de las cosas de las que habla las estamos viviendo hoy en día”.
“La película puede interpretarse en cierto modo como una carta de derechos sobre el uso de la inteligencia artificial si algún día llega a integrarse en el sistema judicial”, apunta Chris Pratt. “Quién sabe qué avances se producirán de aquí a 2029. Tal vez dentro de unos años alguien vea esta película y diga: ‘Vaya, en eso acertaron’”.
Charles Roven está convencido de que la forma perfecta de experimentar esta película es en salas de cine.
“Mi recomendación es que el público vea SIN PIEDAD en el cine, en la pantalla más grande posible, ya sea en una pantalla de gran formato o en IMAX”, dice Roven. “No querrás perderte nada de lo que aparece en pantalla. Toda la información e imágenes que aparecen en cada escena es realmente emocionante. Es realmente impresionante”.
Prediciendo la ética y la estética de la IA
El guionista de SIN PIEDAD, Marco van Belle, fusionó conceptos antiguos y nuevos para dar forma a su visionario guion, aunque más tarde vio cómo la realidad cumplía premisas de este trepidante thriller de misterio.
“Estaba investigando predicciones sobre avances científicos y tecnológicos en un futuro cercano cuando encontré artículos que mencionaban la posible aplicación de la inteligencia artificial en los sistemas judiciales”, cuenta van Belle. “Cuando di con una noticia sobre la creación de una jueza de IA en Estonia para encargarse de la toma de decisiones en casos civiles, me di cuenta de que estas tecnologías se estaban desarrollando activamente con la intención de ser implementadas. Vi un enorme potencial para revitalizar el género del thriller legal y del drama judicial al situar un juicio dentro de un tribunal de inteligencia artificial”.
“La idea de centrar la historia en un juicio con pena capital surgió rápidamente, ya que era la forma perfecta de presentar situaciones de vida o muerte”, continúa van Belle. “El sistema de tribunales de delitos capitales también parecía un candidato creíble para la incorporación de la IA como salvaguarda frente al error humano, teniendo en cuenta que a lo largo de los años ha habido críticas muy duras a los errores judiciales en casos de pena de muerte. Así que construí una trepidante historia que incorporaba de forma verosímil la inteligencia artificial sin forzar los límites de la credibilidad narrativa”.
Para plasmar las ideas que hay detrás de SIN PIEDAD con la mayor fidelidad posible, en una fase temprana los cineastas enviaron el guion de Marco van Belle a un experto en ética relacionada con la inteligencia artificial para obtener su opinión y comprobar si los planteamientos tenían solidez.
Benjamin Boudreaux es investigador de políticas públicas en la RAND School for Social Science y antiguo asesor de Obama en diplomacia tecnológica internacional y ayudó a orientar a los responsables de SIN PIEDAD sobre las cuestiones surgidas en torno a la ética de la inteligencia artificial. La historia, explica Boudreaux, aborda en forma de thriller algunos de los dilemas con los que están lidiando actualmente los expertos en IA.
“La idea general de recurrir a la inteligencia artificial y a herramientas de análisis de datos para mejorar la justicia penal –así como para predecir delitos, determinar la culpabilidad y evaluar amenazas o riesgos para la sociedad– es algo que en este momento ya se está llevando a cabo activamente en departamentos de policía de todo Estados Unidos”, afirma Benjamin Boudreaux. “Emplear nuevos tipos de herramientas de análisis de datos son cosas que la IA puede hacer de forma mucho más rápida y eficaz”.
Boudreaux señala que, al igual que en SIN PIEDAD, actualmente se considera que la IA tiene menos sesgos que los seres humanos. “El uso de la inteligencia artificial en los sistemas legales también tiene que ver con intentar evitar problemas como, por ejemplo, que los jueces estén de peor humor antes de comer y por tanto dicten sentencias más duras en ese momento”, explica Boudreaux. “Los seres humanos somos, sin duda, falibles y parciales. Así que la idea de utilizar herramientas de IA surge para reducir este tipo de incoherencias humanas y tomar decisiones basadas más en los datos”.
La enorme cantidad de información a la que tiene acceso la jueza de IA Maddox en SIN PIEDAD tampoco está tan lejos de la realidad. “La mayoría de la gente está dispuesta a ceder información personal de una manera u otra sin pensar en cómo podría utilizarse en su contra”, añade Boudreaux.
Los temas y el entorno de la película requerían un planteamiento visual innovador para reflejar en pantalla toda la tensión.
“Durante el proceso de preproducción me di cuenta de que un enfoque cinematográfico convencional no iba a funcionar”, afirma el director de fotografía Khalid Mohtaseb (El Exorcista del Papa y La Hora del Miedo). “Nuestro objetivo ha sido difuminar la línea entre la realidad y la ficción. Por eso apenas utilizamos referencias cinematográficas tradicionales durante la preparación. En su lugar, creamos una biblioteca de metraje encontrado y contenido generado por usuarios –cámaras corporales policiales, grabaciones de vigilancia y gráficos– y nos inspiramos en artistas experimentales que pixelan o distorsionan imágenes”.
“Me intrigaba la idea de un personaje sentado en un tribunal futurista, viendo cómo su vida se despliega a través de cámaras de cuya existencia desconocía”, añade Khalid Mohtaseb. “Queríamos retratar un futuro en el que la privacidad no existe, ni siquiera dentro del propio hogar. Unido a la tensión de una cuenta atrás de 90 minutos que recorre toda la historia, eso genera una experiencia cinematográfica sin precedentes. ¿Es ficción, es narrativa o es realidad?”
“Cuando empezamos a hablar del proyecto, el equipo creativo quería situar la historia unos 18 meses en el futuro” señala Alex McDowell. “Pero algunos aspectos resultaban difíciles de creer, así que la situamos unos cinco años en el futuro. Luego nos preguntamos cuánto de todo esto podría ocurrir de forma verosímil de aquí a 2029”.
“Esta historia tiene paralelismos muy claros con el mundo en el que vivimos ahora”, afirma Annabelle Wallis. “El auge de la inteligencia artificial y la tecnología avanza a tal velocidad que nadie sabe cómo será nuestro futuro si no las controlamos. Pero la idea de que un sistema judicial pueda estar gestionado por IA es algo muy real. Leer este guion me hizo ser muy consciente de lo importante que es reflexionar sobre las consecuencias morales y sociales de una tecnología con tanto poder”.
Lo emocionante y prometedor de ScreenLife
En la historia del cine se ha podido observar cómo ha ido evolucionando la forma de contar historias. Con el uso del formato screenlife, el director Timur Bekmambetov ha logrado en sus películas Eliminado (2015), Searching (2018) y Profile (2021) una auténtica fusión, propia del siglo XXI, entre el cine y la tecnología interactiva. SIN PIEDAD da un nuevo salto adelante, uno que convierte la experiencia y la emoción de la gran pantalla en un acontecimiento cinematográfico realmente impactante.
El principal atractivo de la película, tanto comercial como para el público, es que la historia refleja el momento en el que fue concebida. “El género screenlife requiere interpretaciones creíbles y una narración profundamente arraigada en la realidad”, explica Bekmambetov. “Cuando empecé a rodar SIN PIEDAD me di cuenta de que vivimos dos realidades al mismo tiempo: el mundo físico y un mundo de pantallas, botones, clics y mensajes. Trabajo, discuto con la gente, perdono a la gente… todo fuera del mundo físico. Entonces, ¿por qué no estamos contando historias sobre eso?”
“Pensé en cómo sería un género en el que la historia transcurriese al cien por cien, o casi, en una pantalla”, continúa Bekmambetov. “Es sin duda un planteamiento muy extremo. Pero me resultaba interesante retar tanto a los guionistas como a mí mismo rechazando el lenguaje cinematográfico tradicional e intentar contar historias utilizando uno que no se había utilizado antes. Deberíamos poder ver la pantalla del protagonista y debería ser en tiempo real. De esta forma realmente creemos que estamos con él. Y así es como nació Eliminado. Vi que la idea funcionaba. Luego hicimos Searching y más tarde Profile”.
“Los directores alteran el lenguaje cinematográfico cada vez, por eso cada película es distinta”, señala Bekmambetov. “El formato screenlife necesita un trabajo de cámara diferente, porque en ese formato la cámara es un personaje en sí con el empleo de imágenes de teléfonos o de ordenadores. Pero hay que tomar decisiones como dónde colocar la cámara. Para que parezca real tengo que poner la cámara en una posición distinta. Pero, al final, la historia tiene que ser atractiva y los personajes cercanos, como en cualquier película. Esto es simplemente una forma diferente de contar una historia”.
“Me encanta la visión de Timur”, afirma Kali Reis. “Incluso con todas esas pantallas y el ritmo vertiginoso de la película, el público puede identificarse con los personajes. Del mismo modo, durante el rodaje todos estábamos completamente inmersos no solo en nuestros personajes, sino también en el propio proceso cinematográfico que nos rodeaba”.
“Ya había trabajado con Timur en Wanted (Se Busca) y estaba deseando volver a hacerlo”, comenta Chris Pratt. “Es un tipo experimental y colaborativo, aunque también tiene un punto caótico. Le gusta agitar las cosas y proponer ideas. Todo el equipo de SIN PIEDAD ha sido excepcional. Me he sentido muy arropado por todo el reparto”.
“Ha sido un placer volver a trabajar con Chris”, dice Timur Bekmambetov. “Y Rebecca me ha parecido un auténtico descubrimiento. Ha sido maravilloso que una actriz de su talento interpretara a la jueza de IA. Todo el reparto ha sido perfecto”.
Las secuencias de acción concebidas para la gran pantalla han exigido una estética visual innovadora. Ahí entra en juego el estudio de diseño visual Experimental / Design. Sus innovadoras soluciones en Minority Report (2002) de Steven Spielberg, así como su trabajo para clientes como Nike y el Museo de Arte Moderno de Nueva York los convirtieron en la elección ideal para construir el andamiaje tecnológico de SIN PIEDAD.
“Experimental / Design es un estudio dedicado a la creación de mundos, y la construcción de mundos es un proceso que toca todos los palos”, explica la diseñadora principal de la compañía, Jen Stein. “Nos sumergimos a fondo en todos los aspectos del universo narrativo. En SIN PIEDAD vemos un Los Ángeles con tintes distópicos ambientado en 2029. Exploramos el impacto que podría tener la computación cuántica en el desarrollo de la inteligencia artificial”.
En la jerga de la industria cinematográfica, el “volumen” –o espacio volumétrico– es una combinación de paneles LED que pueden alcanzar unos seis metros de altura, con elementos digitales integrados en esos paneles y un decorado físico tradicional. Incorporando la ya tradicional pantalla verde, el rodaje con este “volumen” traslada a la propia fase de producción aspectos que normalmente se crearían en postproducción.
“Maddox permanece físicamente inmóvil durante la mayor parte de la película y Chris está atado a una silla, lo que nos ha dado libertad para hacer planos largos”, explica Ferguson. “Parecía que estábamos haciendo teatro, ya que a menudo rodábamos tomas de hasta 40 minutos de duración. Eso nos ha permitido perdernos dentro de ese mundo”.
“Nos preguntamos durante todo el proceso si el metraje resultaba demasiado artificial”, cuenta Mohtaseb. “Si la respuesta era que sí, sabíamos que no iba a funcionar. La clave era asegurarnos de que las imágenes resultaran lo bastante creíbles como para convencer al público, o al menos que se cuestionara la autenticidad de lo que estaba viendo. Es un delicado equilibrio. Este tipo de enfoque realista pero a la vez surrealista no se había intentado antes a esta escala”.
“Esta película no se parece a nada que haya hecho antes”, dice Pratt. “Hay una cámara enfocándome todo el rato y rodábamos tomas de hasta 40 o 50 minutos. Todas las pruebas del juicio que vemos en la historia –esas que están almacenadas en la nube municipal– se grabaron con iPhones, cámaras domésticas, GoPros que simulaban cámaras corporales de agentes de policía, drones, señales de vídeo… de todo. En todo momento había decenas de cámaras rodando. ¡Yo daba por hecho que me estaban grabando todo el rato!”
“Es una película bastante experimental para hacer a esta escala. Hemos empleado una tecnología para el rodaje que no creo que nadie haya probado antes”, señala Amidon.
“El decorado de producción virtual lo utilizamos también para muchas secuencias de acción, además de las escenas de Chris y Rebecca”, dice Amidon. “Puede que hayamos sido los primeros en hacer muchas cosas dentro del mundo de la producción virtual. Ha sido muy divertido romper esa barrera”.
“La película ha supuesto también un desafío para el departamento de sonido, ya que cuando estoy dentro del ‘volumen’ no estoy actuando frente a actores reales”, dice Pratt. “Estoy diciendo mis líneas directamente a la cámara, que es el punto de vista de la jueza Maddox. Rebecca estaba en otra zona con un micrófono mientras yo escuchaba su réplica por un pinganillo”.
“Separamos a Chris y Rebecca durante el rodaje, de modo que estaban en dos platós distintos pero actuando a la vez”, dice Roven. “Creo que eso ha ayudado mucho a la frescura de sus interpretaciones”.
“El estilo narrativo del screenlife es muy personal, como si realmente estuvieras viendo a través de los ojos de un personaje”, dice Stein. “Es como una extensión de nuestra vida cotidiana actual, con tantas pantallas y teléfonos. Aun así, la visión de Timur resulta tremendamente realista”.