Entrevista con Anthony Marciano (director y guionista)
P: ¿POR QUÉ HAS QUERIDO LLEVAR AL CINE LA HISTORIA DE BOUNA NDIAYE Y JÉRÉMY MEDJANA?
R: Me encantan las películas sobre casos de éxito y me resulta curioso ver los altibajos que conlleva montar un negocio y cómo algunas grandes empresas han tenido que superar varios fracasos para salir adelante. Me divierte la perseverancia y, en general, me fascinan las personas que se lanzan de cabeza hacia una aventura en la que tienen fe ciega. Más si cabe cuando esas personas son francesas. Cuando Jean Dujardin ganó el Óscar, sentí su victoria como si fuera mía. Y me sentí muy orgulloso cuando Stromae llenó el Madison Square Garden.
A eso súmale que soy aficionado al baloncesto, aunque mis aspiracio nes no me llevaron muy lejos porque mido menos de 1,70 m. Digamos que no me daba para llegar a la NBA precisamente, pero sí he seguido de cer ca a los franceses que han fichado por equipos extranjeros. Cada vez que veía una foto o leía una entrevista con Nicolas Batum o Rudy Gobert, se mencionaba siempre a los mismos dos tipos. Me puse a investigar, empecé a leer sobre su historia y vi que tocaba todos los temas que me interesa ban. Gente humilde que intenta apañárselas y salir adelante plantando cara a las dificultades y que hoy puede reírse de las penurias que pasaron. Conecté enseguida con el caso.
Me documenté a fondo, a través de la prensa, en internet y con pod casts. Leí, escuché y vi de todo y crucé los datos para intentar trazar su trayectoria con la mayor precisión posible. Así fue como me di cuenta de que su historia daba para una película. De hecho, enseguida vi que más allá de ser un simple caso de éxito era, por encima de todo, la historia de una gran amistad. Si estos dos hombres no hubieran unido fuerzas, nunca hubieran conseguido llegar tan lejos. Esa es la clave del filme.
P: HAS COMENTADO QUE CONOCÍAS BIEN SU HISTORIA PERO, AUN ASÍ, IMAGINO QUE TUVISTE QUE CONSEGUIR SU CONSENTIMIENTO. SUPONGO QUE NO FUE TAREA SENCILLA.
R: En absoluto. Con una buena parte del guion escrito, intenté mandárselo a ellos, pero nada. Conseguí hablar con Jérémy por teléfono y me contó un par de anécdotas y poco más. Tampoco es que quisiera hacer un documental basado en datos precisos y una cronología exhaustiva, así que con esos tra zos y con las cositas que había ido recopilando pude escribir un guion lleno de emoción, humor y tensión.
En cuanto terminé de escribirlo, otra vez intenté hacérselo llegar para que lo leyeran. Hice de todo: les envié una carta, intenté coger el mismo avión que ellos… Al final conseguí contactar con gente que los conocía y que acabaron accediendo a presentármelos brevemente. Así pude darles el guion y al día siguiente me llamaron diciendo que se habían emocionado muchísimo al leerlo y quedamos para cenar esa misma noche. Para mí fue una sensación increíble porque me vi sentado con los dos protagonistas de mi película. Estaba cenando con las personas a las que les habían ocurrido estos hechos de verdad.
P: TIENE QUE SER CURIOSO ESCRIBIR UNA HISTORIA REAL PRECISAMENTE PORQUE SE TIENEN LOS PERSONAJES EN LA CABEZA. ¿FUE SENCILLO EL CASTING PARA DAR CON LOS ACTORES QUE INTERPRETAN A BOUNA Y JÉRÉMY?
R: En absoluto. Fue complicado porque solo los veía a ellos y además pasaba una cosa y es que el verdadero Jérémy mide 1,68 m. Me sentía muy identi ficado con él por eso de ser fan del baloncesto y querer hacer carrera como jugador profesional, pero con el inconveniente de la altura. En realidad compartíamos el mismo sueño. Ese dato me pareció muy importante a la hora de caracterizar al personaje. Cuando me reuní con Raphaël Quenard, que mide 1,88 m, vi que no iba a funcionar, así que reescribí el papel tenien do en cuenta ese aspecto. Yo quería que fuera Raphaël quien interpretase al personaje. Ya nos conocíamos bien y sabía que este papel le permitiría mostrar una fragilidad que no conoce el público. Con Jean-Pascal Zadi pasó lo mismo. Me gustó mucho la idea de que inter pretase a alguien que siempre va tres pasos por delante, que tiene las cosas claras y mantiene la cabeza fría. Una personalidad así sirve de contrapunto para el nerviosismo de Jérémy. Y luego estaba otra cosa, que estos dos ac tores son también grandes amigos, como Bouna y Jérémy. A la hora de preparar los papeles, quisimos rebajar un poco el tono des enfadado y, además, alejarnos de la improvisación, a pesar de que es pre cisamente el punto fuerte de ambos intérpretes. No tanto por el texto, que me daba más igual, sino por los personajes y sus dinámicas, por aquello de ser personas reales. Jean-Pascal y Raphaël se lo han currado muchísimo y cuando llegamos al plató para rodar, se habían convertido realmente en Jérémy y Bouna.
P: DADA SU PROFESIÓN, IMAGINO QUE BOUNA Y JÉRÉMY TIENDEN A SER CONTROLADORES. ¿CÓMO FUE SU VISITA AL RODAJE?
R: Fueron muy discretos. Más bien estaban impresionados de ver cómo era aquello y disfrutaron de este mundo nuestro del cine que les es tan ajeno. Jérémy vino al plató un día que habíamos reservado el Hôtel du Crillon y éramos los únicos que había por allí. Teníamos camiones por todas partes, calles cortadas y se quedó sorprendido. Lo mejor fue que cuando vio a Ra phaël en acción y escuchó a Jean-Pascal llamarlo Jérémy vi que se le volvían a saltar las lágrimas. Ha sido un placer colaborar con ellos porque nos han ayudado cuando lo hemos necesitado y han sido testigos silenciosos el resto del tiempo. Todo ha ido como la seda, la verdad.
P: MÁS ALLÁ DE CONTAR UNA HISTORIA DE ÉXITO, EL SUEÑO AMERICANO HABLA TAMBIÉN DE FRACASOS Y DE LAS CONSECUENCIAS, PRINCIPALMENTE ECONÓMICAS, QUE SURGEN CUANDO LAS COSAS SE TUERCEN. EN MÁS DE UNA OCASIÓN BOUNA Y JÉRÉMY SE HAN VISTO AL BORDE DE UNA SITUACIÓN FINANCIERA MUY COMPLICADA. ¿TE PARECIÓ IMPORTANTE MOSTRAR ESA REALIDAD Y REFLEJAR TODOS LOS ASPECTOS DEL EMPRENDIMIENTO?
R: Sí, porque son personas que proceden de entornos sociales muy modes tos y que no contaban con muchos medios. Además, en el filme tampoco cuento todo lo que pasó… Estuvieron en una situación muy precaria duran te varios años, pero siempre estaban obligados a mantener las apariencias delante de su familia y los clientes porque si no, todo se habría ido a pique.
El otro aspecto clave, más allá de los fracasos y las deudas, es el papel que desempeñaron sus esposas. Estuvieron superimplicadas y presentes. De
hecho, ellos mismos dicen que sin Aby [la mujer de Jérémy] y Fatoumata [la mujer de Bouna] no hubieran conseguido nada. Aby trabajaba estrecha mente con ellos y Fatoumata traía un sueldo a casa cuando Bouna no tenía ingresos. Ella se encargaba de mantener a la familia a flote y de ir saldando las deudas y demás.
Aunque Bouna y Jérémy son los protagonistas del filme, estaba claro que tenía que darle un papel relevante a Fatoumata y Aby.
P: ENTRE EL TEMA DEL SUEÑO CUMPLIDO Y DE LA HISTORIA DE AMISTAD DE LOS PROTAGONISTAS, LA PELÍCULA ENCAJA MUY BIEN EN TU FILMOGRAFÍA Y LAS TEMÁTICAS QUE HAS IDO TRATANDO EN TUS PROYECTOS. ¿QUÉ LUGAR OCUPA PARA TI EL SUEÑO AMERICANO EN TU TRAYECTORIA?
R: Diría que la película con la que mejor se entiende es PLAY, por eso de ir registrando toda una vida. Habla de sueños, de las cosas que se quie ren conseguir, de las que se acaban consiguiendo y de en qué momento se consiguen. Son cuestiones que me parecen importantes. También me gusta mucho la nostalgia por la década de 1990 y por los primeros años de los 2000, es como si esa época me persiguiera y me motivase también. Y luego, claro, la familia, el amor, la amistad y las personas que nos acompañan son los pilares sobre los que se sustenta mi cine.
PLAY es mi bebé. Fue un proyecto muy personal porque contaba real mente mi vida. Pero EL SUEÑO AMERICANO muestra otra faceta de mi vida, la de empresario. Hice bastante hincapié en eso en la carta que les escribí a Jérémy y Bouna.
Antes de ser realizador trabajaba en una importante discográfica en el sector musical, pero me junté con dos amigos de la industria para dar el salto por nuestra cuenta. Así fue como montamos MyMajorCompany.
Teníamos una oficina minúscula y hacíamos encargos ridículos para sobre vivir. Durante dos años lo pasamos fatal, pero no nos rendimos. Al principio produjimos a un rapero que se llamaba Humphrey y le llevábamos de aquí para allá en un R5 destartalado sin asiento de atrás. Nos movía un único objetivo: conseguir que triunfara.
Un día envié su maqueta a Nueva York porque creía en él y en su música. Me reuní con un montón de gente del sector y algunos me hicieron grandes promesas, tantas que empecé a creerme que íbamos a comernos el mundo. Pero al volver, nadie se puso en contacto conmigo. Aun así, Humphrey se quedó con nosotros.
P: COMO LA HISTORIA DEL PRIMER JUGADOR QUE BOUNA Y JÉRÉMY MANDARON AL DRAFT.
R: Justo. Por eso conecté tanto con su historia. Ese primer fracaso nos permitió trabajar con Humphrey en otras cosas y él no nos abandonó nunca, al contra rio que otros. Eso mismo les pasó a Bouna y Jérémy con Didier Mbenga.
Por eso me resulta tan personal este guion. Toca temáticas como los ami gos, la colaboración, las aventuras, los altibajos… Y el basket, deporte con el soñaba desde lo alto de mi metro sesenta y ocho. Me encanta que Jérémy haya cumplido su sueño de vivir del baloncesto, si bien no como jugador pero sí desde un vínculo muy estrecho con el deporte
P: Y AHORA TÚ TAMBIÉN LO HAS CONSEGUIDO.
R: Desde luego. Eso es lo que me dije sobre esta película. Porque después de Play me costó mucho encontrar un proyecto que me hiciera sentir cosas. Venía de hacer una película que me había parecido relevante y tenía miedo de no tener nada más que decir. Es muy importante creer en uno mismo.
Entrevista con Jean-Pascal Zadi y Raphaël Quenard
P: ¿QUÉ ASPECTO DE LA HISTORIA OS LLAMÓ MÁS LA ATENCIÓN TRAS LEER EL GUION? ¿EL ESTILO, LOS PERSONAJES, SU TRAYECTORIA, SU AMISTAD?
Raphaël: Yo lo leí primero y corrí a llamar a Jean-Pascal nada más terminarlo. Me encantó la historia, el mensaje y el arco de los personajes. Habla de dos amigos que se asocian y lo dan todo para cumplir su sueño, sin que surja ningún problema entre ellos. Me encanta cómo habla de la abnegación, el éxito y la implicación que requiere.
Jean-Pascal: Raphaël me pasó el guion y me encantó la historia de amistad y perseverancia. Me sentí muy identificado, aunque ellos vienen del mundo del deporte. Es la historia de dos personas que no tiran la toalla cuando parece que todo se está torciendo, aún sin tener ninguna garantía de que su proyecto vaya a funcionar, y acaban consiguiendo su sueño. También me gustó mucho la amistad entre Bouna y Jérémy. En las películas sobre la amistad, siempre hay una escena en la que surge un conflicto, hay una pelea o alguien se marcha dando un portazo. Pero en este filme eso no pasa. Es una historia sobre la amistad de principio a fin. Una amistad sólida en la que estos dos hombres se enfrentan al mundo entero y hacen frente común para superar las barreras que van surgiendo.
P: RAPHAËL, ¿QUÉ TE HIZO MANDARLE EL GUION A JEAN-PASCAL?
Raphaël: Tengo un vínculo muy especial con Jean-Pascal, es una persona excepcional. Es bueno, amable y sereno. Para mí es un verdadero ejemplo y referente. Así que hablé con Anthony y nos pareció lógico. Cuando los intérpretes ya se conocen y tienen confianza, es más fácil interpretar el papel.
Jean-Pascal: El hecho de que existiera una amistad entre nosotros, desde el principio, nos ahorró el trabajo de crear química y confianza entre nosotros antes de empezar a rodar. Sabíamos que nuestra relación aportaría peso al filme
Raphaël: Otra cosa que me gustó mucho, además del hecho de que sabía que íbamos a reírnos mucho todos los días, fue que dio paso a conversaciones sinceras sobre nuestro trabajo porque tenemos la confianza suficiente para decirnos cosas que no nos atreveríamos a decir delante de otros actores. Nos damos opiniones sinceras sobre nuestro trabajo. Podemos dar críticas constructivas sin mordernos la lengua, siendo claros y directos.
Jean-Pascal: La profesión de actor conlleva muchas dudas e inseguridades. Así que cuando trabajas con un amigo con el que tienes tanta confianza como yo con Raphaël, con solo mirarle ya sabía si la escena había sido un desastre o no. Y es un sentimiento recíproco. A menudo se dice que trabajar con amigos puede ser complicado, pero entre intérpretes creo que facilita las cosas. Te motiva hacerlo bien porque sabes que cuanto mejor lo hagas tú, mejor lo hará tu compañero.
P: ANTHONY HA DICHO QUE LE PARECÍA INTERESANTE QUE INTERPRETARAIS PAPELES EN LAS ANTÍPODAS DE VUESTROS PERSONAJES HABITUALES. ES DECIR, UN PERSONAJE MÁS TRANQUILO Y FRÁGIL PARA RAPHAËL Y UN PERSONAJE MÁS SERIO Y CUADRICULADO PARA JEAN-PASCAL. ¿VOSOTROS TAMBIÉN LO HABÉIS VIVIDO ASÍ?
Raphaël: Por la parte que me toca, diré que me ofrecen muchos personajes que hablan mucho y acaparan mucho espacio. En este filme, me gusta tener un papel más secundario. Me fascina la gente que es consciente de estar contribuyendo a algo y sabe dejar que otra persona lleve las riendas. Y es verdad que no había interpretado antes un personaje como este.
Jean-Pascal: Cuando interpreto papeles que he escrito, normalmente mis personajes son víctimas de su entorno y se enfrentan a circunstancias que afectan a su vida sin que puedan controlarlas. En este filme mi perso naje tampoco puede controlar las circunstancias, pero aun así es la cabeza pensante de este dúo. Mi personaje es el que toma las decisiones, el que motiva al otro y le muestra el camino. No me asigno este tipo de papeles porque no me atraen los líderes ni los villanos. Me interesa la colectividad. Y en este caso, el personaje trabaja en tándem aunque sea el que lleva la voz cantante. Me ha gustado interpretar algo diferente.
P: ¿QUÉ RELACIÓN TENÍAIS CON EL BALONCESTO ANTES DE ACEPTAR EL PROYECTO?
Raphaël: No lo había practicado nunca, pero uno de mis primos jugaba en el Saint-Jean-de-Maurienne, que estaba en la liga Pro D2, y una prima jugaba en el Challes-les-Eaux, con lo que de joven iba muchas veces a sus partidos. Pero desde luego no puede decirse que fuera un entendido del deporte como Jean-Pascal.
Jean-Pascal: Voy a confesar que entrenamos durante tres meses para preparar las escenas de la película. Es mucho para un par de secuencias pero me parece que así queda más realista. Por otra parte, cuando era pequeño en mi barrio se jugaba al fútbol todo el año menos en verano cuando nos entraba el aburrimiento y nos pasábamos al baloncesto. Cuan do tenía 13 o 14 años Michael Jordan estaba en todas partes. Daba igual que fueras fan del fútbol, te quedabas hasta las 2 de la mañana para verle jugar porque era un máquina. Eso mismo me sigue pasando hoy con los duelos de LeBron James y Stephen Curry.
P: ¿CÓMO FUE CONOCER A BOUNA Y JÉRÉMY?
Jean-Pascal: Lo que más me llamó la atención es cómo habían encontra do su sitio dentro de la relación. Jérémy tiene un lado más alocado, pero ha dejado que Bouna se ponga al mando.
Raphaël: De hecho, está más loco en la vida real de lo que parece en la película (se ríe).
Jean-Pascal: A Jérémy le gusta agradar, como le pasa a Raphaël. Disfruta invitando, ayudando. Bouna es más sensato, tiene una personalidad más calmada y tiene la cabeza mejor amueblada. Han encontrado un equilibrio. Lo que me llamó la atención al conocerlos fue el vínculo que se percibe entre ellos. Seguro que han tenido sus más y sus menos, pero no se nota. Cuando los ves, lo que te llega es que su amistad es inquebrantable. No se da muy a menudo una amistad así. Tengo la sensación de que se ven muchos más ejemplos de traición que de amistades inquebrantables y puras como la que comparten ellos.
Raphaël: Me llamó mucho la atención una cosa que de primeras po dría parecer trivial. Un día estábamos comiendo con ellos en un restaurante. Jérémy conocía al dueño y tenía el móvil conectado a la música del restaurante. En mitad de una conversación, Jérémy puso una canción y subió el volumen a tope. Bouna se giró hacia Jérémy, pero no para echarle la bronca sino que le miró y empezó a mover la cabeza al ritmo de la música. Cuando uno empieza una cosa, el otro le sigue el rollo. Están muy sincronizados. Me ayudó a darme cuenta del cariño que sienten el uno por el otro. Fue un detallito, pero que dice muchísimas cosas.
P: HABÉIS TRABAJADO CON DECENAS DE REALIZADORES, ¿EN QUÉ SE DIFERENCIA LA COLABORACIÓN CON ANTHONY MARCIANO DE VUESTRAS EXPERIENCIAS ANTERIORES?
Jean-Pascal: Yo no conocía bien su trabajo y he descubierto que es un gran director de actores. Cuando trabajas con Anthony Marciano te deja muy claro desde el principio cómo entiende la película. Tiene una visión técnica y artística que ya parte del proceso de casting. Me dejó boquiabierto con su forma de entender la historia que quería contar. Se notaba que creía mucho en ella. Es fan del baloncesto y la amistad tiene un papel importante en todas sus películas, que suelen tener un aire de nostalgia de los años 1990/2000. Esta historia tenía todos los elementos de su cine y él estaba como pez en el agua con el proyecto.
Raphaël: Y nos lo hemos pasado en grande, además. Ha sido muy diver tido estar con Anthony y Jean-Pascal, menudo trío. Además, como ha dicho Jean-Pascal, como actor ha sido un placer trabajar con él. Su minuciosidad y nivel de preparación es absolutamente impresionante. La cámara siempre está en movimiento y él sabe exactamente cómo hará la transición y de qué manera. Todo estaba bien pensado y reflexionado y eso se notaba. Es un go zada trabajar así porque estás tratando con alguien que se ha obsesionado por pulir al máximo su creación. Me tranquiliza saber que estoy en manos de alguien que se lo ha currado muchísimo.
P: BOUNA Y JÉRÉMY SE EMOCIONARON MUCHO CON EL FILME. ¿CÓMO FUE PARA VOSOTROS QUE LOS PERSONAJES REALES VIERAN VUESTRAS INTERPRETACIONES?
Jean-Pascal: Es verdad que sentí bastante presión al ver la película con ellos porque estamos interpretando su vida… Pero cuando terminó la proyección me quedé aliviado. Los hijos de Bouna me dijeron, "Por un momento pensé que era mi padre el que estaba en la pantalla". Es un honor que a Bouna y Jérémy les haya gustado nuestro trabajo y que se hayan reconocido en esta historia. No hay que olvidar que son 20 años de historias resumidas en 2 horas de película, así que estábamos preparados para que quizá se sintieran algo frustrados o encontraran momentos en los que no se reconocían o que les hubieran descolocado un poco. Pero no fue así, con lo que nos sentimos muy aliviados.
P: CADA EXPERIENCIA Y CADA PAPEL DEJA UN POSO. ¿QUÉ OS LLEVÁIS DE ESTOS PERSONAJES DESPUÉS DEL RODAJE?
Jean-Pascal: Me quedo con muchas cosas. Ni a Raphaël ni a mí se nos esperaba en el mundo del cine. No sabíamos si tendríamos un futuro. Y de la noche a la mañana empezaron a llegarnos oportunidades y pasaron un montón de cosas en nuestra vida… Y claro, eso hace que empieces a darlo todo por sentado. Esta película me ha mostrado que tengo que seguir soñando a lo grande. Me ha demostrado que he recorrido un largo camino, pero que al igual que Jérémy y Bouna, no hay que conformarse y hay que seguir apuntando a lo más alto.
Raphaël: Estoy totalmente de acuerdo y, además, se ha reforzado aún más el vínculo que ya tenía con Jean-Pascal y me he hecho muy amigo de Anthony. Me llevo estos tres meses de trabajo como un regalo del cielo.
Jean-Pascal: Cuando veo a personas como Jérémy y Bouna, que llevan 30 años siendo amigos, sé que puedo tener ese mismo vínculo con Raphaël.
P: LA AMISTAD DE LOS PROTAGONISTAS SOBREVIVE A UN MONTÓN DE DIFICULTADES ADEMÁS PORQUE, SI BIEN ES UNA HISTORIA DE ÉXITO, LA PELÍCULA NOS MUESTRA QUE SE MANTUVIERON UNIDOS INCLUSO HACIENDO FRENTE A SITUACIONES INSOSTENIBLES.
Raphaël: Esto lo hablé mucho con Jean-Pascal. Comentamos el hecho de que habían fichado a jugadores de la NBA y parecía que lo habían conseguido todo, pero eran todo apariencias. Vivían de cara a la galería.
Jean-Pascal: Pasa lo mismo con los actores. Hay gente que tiene un César pero sigue pasando penurias económicas. Puedes tener el reconocimiento de la prensa, de tu profesión y, aun así, estar pasándolo muy mal en el día a día. Y por otra parte, por volver a concepto de la historia de éxito, creo que en Francia se ignoran un poco y eso que hay muchas que contar. Me gusta poner el foco sobre personas que parten de la nada y llegan lejos. Hoy en día es difícil para mucha gente, no digo que no, pero de vez en cuando surgen estas historias y hay que celebrarlas. Hacer una película así es un acto político porque los protagonistas no son dos burgueses parisinos, sino un ch'ti y un tipo de la periferia. Ellos no tienen nada cuando arrancan esta aventura. Y consiguen llegar muy lejos. Es raro, es complicado, es duro, pero hay historias como esta y hay que contarlas. Me da rabia no haber conocido la historia de Bouna y Jérémy antes de hacer el filme.
Raphaël: Me encantan las grandes historias que muestran las aven turas y desventuras que se viven por el camino. En este caso, un camino muy complicado. Me ha gustado mucho trabajar en este proyecto sobre la historia de estos dos amigos que salen de una cancha de baloncesto y acaban codeándose con los agentes más influyentes del baloncesto mundial, gestionando contratos de 450 millones de dólares. Consiguie ron su sueño de comerse el mundo.
Entrevista con Bouna Ndiaye y Jérémy Medjana
P: TENIENDO EN CUENTA QUE AYER VISTEIS EL SUEÑO AMERICANO, EMPECEMOS POR UNA PREGUNTA MUY SIMPLE: ¿CÓMO FUE LA EXPERIENCIA Y QUÉ OS HA PARECIDO VER UNA PELÍCULA QUE LLEVABAIS TANTO TIEMPO ESPERANDO Y QUE HA TARDADO VARIOS AÑOS EN VER LA LUZ?
Jérémy: Todavía nos estamos recuperando porque fue muy emocio nante. Revivimos toda nuestra vida, todo el camino que hemos recorrido a lo largo de los últimos treinta años. La verdad es que ha sido muy intenso.
Bouna: Pasé del llanto a la risa varias veces. Fue una experiencia muy fuerte ir viendo todo lo que hemos vivido, todas esas emociones, fue in creíble. Esa es nuestra historia, ¡y menuda historia es!
P: AHORA LLEVÁIS VARIOS AÑOS ESTABLECIDOS COMO GRANDES PROFESIONALES EN EL SECTOR. PERO EL FILME MUESTRA CÓMO FUERON VUESTROS INICIOS, LOS ESCOLLOS A LOS QUE TUVISTEIS QUE HACER FRENTE Y TODA VUESTRA TRAYECTORIA HASTA LLEGAR AQUÍ. ¿CÓMO RECORDÁIS ESA ÉPOCA?
Jérémy: Hemos podido revivirla un poco, aunque haya sido de forma in directa, a través de los personajes del filme. Hemos recordado eso de creer nos Michael Jordan cuando éramos niños. Uno de mis amigos una vez me dijo que habíamos conseguido hacer los mejores mates del mundo de forma indirecta. Llevamos el baloncesto en la sangre y fue extraordinario vivir todo aquello. A veces hay que pararse a tomar aire para absorberlo todo.
Bouna: Ayer viendo la película, me llamó la atención la paciencia que tuvimos. Durante 10 años parecía que no avanzábamos y eso el filme lo muestra muy bien. Vivimos una montaña rusa total y durante todo ese tiempo, nunca dudamos de que en algún momento lo conseguiríamos.
P: HABÉIS DICHO QUE NO SOLÉIS ECHAR LA VISTA ATRÁS, PERO ¿EN ALGÚN MOMENTO OS HABÍAIS PLANTEADO QUE VUESTRA HISTORIA PUDIERA LLEVARSE AL CINE?
Bouna: A diario. Vivimos tantas situaciones y experiencias enriquecedo ras, algunas buenas y otras no tanto… Nuestra vida ha dado para mucho.
Jérémy: Anthony ha conseguido condensar muy bien todo nuestro periplo en el film. Hemos vivido tantas cosas que podría haber dado para una serie o para una saga de películas. Nos pasó de todo… Cuando leí el guion por primera vez, le dije a Bouna que faltaban cosas, pequeños detalles. Y él me dijo, "Jérémy, él es el director y sabe lo que hace. Ahí mejor no entramos. Es su guion, está bien escrito. Podemos darle un poco de contexto, pero nada más". Y es verdad que ayer, cuando vi el filme, me di cuenta de que tenía razón porque me parece una película perfecta.
P: ¿EL GUION DE ANTHONY OS GUSTÓ NADA MÁS LEERLO? ¿CÓMO OS CONVENCIÓ DE QUE ERA LA PERSONA ADECUADA PARA CONTAR VUESTRA HISTORIA?
Jérémy: Anthony se puso en contacto conmigo meses antes de mandar me el guion. Estuvimos de charla durante hora y media, así que sabía que tenía el proyecto entre manos. Unas semanas después, Luc Dayan nos man dó un email porque había leído el guion de Anthony. Y así fue como llegó a nuestras manos. Me lo leí del tirón en una tarde y llamé a Bouna con lágri mas en los ojos. Me dijo que él estaba igual. Con esa reacción ya sabíamos que estábamos ante un guion muy bueno.
Bouna: Estaba en la cama después de un día eterno, supercansado y había olvidado que tenía que leerlo. Aun así, me puse con ello y sin darme cuenta me lo ventilé. Estaba llorando como una magdalena. Allí estaba toda nuestra historia. Anthony se había esforzado al máximo por entender cómo somos y cómo había ocurrido todo.
Jérémy: Es un verdadero trabajo de orfebrería.
P: DECÍAIS QUE LE HABÍAIS DADO VÍA LIBRE, ¿EN ALGÚN MOMENTO SENTISTEIS LA TENTACIÓN DE AÑADIR ALGO AL GUION?
Bouna: Qué va, le dejamos que trabajara a su aire. No somos guionistas ni realizadores, así que no sabemos cómo funciona todo esto. De vez en cuanto intentábamos contarle alguna anécdota, pero tampoco hacía falta porque en la película ya se cuenta de todo y esto no es un documental.
Jérémy: También tenía que conectar con el gran público, claro, por lo que entendimos que no podía ser muy exhaustivo y que había que romantizar alguna que otra cosilla. Cuando vimos el resultado me alegré mucho de no haberme obcecado con que cambiara algunos microdetalles insignificantes.
Bouna: Sigue siendo nuestra historia. Es exactamente como la vivimos.
P: VOSOTROS NO TENÉIS NADA QUE VER CON EL MUNDO DEL CINE Y, GRACIAS A ESTE PROYECTO, SE OS PRESENTÓ LA OPORTUNIDAD DE VISITAR UN RODAJE. ¿PUDISTEIS IR? ¿QUÉ RECUERDOS TENÉIS DE LA EXPERIENCIA?
Bouna: Yo solo pude acercarme un día, por desgracia, y justamente estaban rodando una escena en nuestra oficina. Me emocioné un montón al verme allí porque pasamos muchas noches en blanco en ese pequeño espacio, nos quedábamos allí hasta las tantas, quedándonos dormidos in cluso cuando se nos agotaban los plazos o teníamos que terminar los infor mes… Cuando escuché el grito de "Prevenidos" porque había que guardar silencio antes de rodar se me llenaron los ojos de lágrimas y tuve que salir. No pude quedarme.
Jérémy: Fue por entonces cuando tuve el accidente. Estábamos agota dos, trabajábamos 20 horas al día y me comí la salida de la autopista por culpa de la fatiga… Estábamos viviendo un momento muy complicado. Por mi parte, hice varias visitas al plató. La primera vez fue en un gran hotel de lujo parisino. Me quedé muy impresionado con todo el equipo y la mag nitud del rodaje. Solo conocía a Anthony y a los intérpretes pero todo el mundo fue muy amable y disfruté mucho de la experiencia.
P: HABLANDO DE LOS PROTAGONISTAS, ¿LOS HABÍAIS CONOCIDO ANTES DE QUE EMPEZARAN A RODAR? ¿CÓMO FUE EL ENCUENTRO?
Jérémy: No conocíamos su trabajo. Si consigo ver dos películas al año ya me doy con un canto en los dientes. Me sonaban sus nombres, pero no había visto nada.
Bouna: Yo pedí que nos mandaran enlaces para ver sus películas y me di cuenta de que eran dos tipos muy simpáticos, pero también bastante opuestos. Su dinámica me recordó a la mía con Jérémy.
Jérémy: Sentimos que había una verdadera conexión entre ellos por que transmitían gran complicidad a pesar de sus diferencias. Se comple mentaban mucho. Por eso sabíamos que eran la pareja perfecta.
Bouna: Vimos un partido de la NBA en París los cuatro, sentados todos juntos y nos bombardearon a preguntas. "¿Ese quién es", "¿Qué hubieras hecho en este caso?", "¿Ese cuánto cobra?"…
Jérémy: ¡Les preguntamos si querían quitarnos el curro! (se ríe).
Bouna: Estaban muy metidos en su papel. Raphaël incluso acudió al draft para vivirlo desde dentro. ¡Se lo tomó totalmente en serio!
P: ¿LES HABÉIS DADO ALGÚN CONSEJO?
Bouna: Jean-Pascal me llamó varias veces para hacerme millones de preguntas. ¡También llamó a mi esposa!
Jérémy: Me pasó lo mismo con Raphaël, que se volcó muchísimo en el personaje. Les movía la curiosidad por entenderlo todo. Querían saber so bre nosotros, nuestra trayectoria, nuestros valores, el baloncesto…
P: LA PELÍCULA SE INSCRIBE EN EL GÉNERO DE LAS HISTORIAS DE ÉXITO, QUE ES UNA COSA MUY ESTADOUNIDENSE PERO QUE NO SE DA TANTO EN EL CINE FRANCÉS. Y LO HACE SIN OCULTAR LA REALIDAD FINANCIERA QUE SUPUSO PARA VOSOTROS, LOS RIEGOS ENORMES QUE TOMASTEIS, LAS DIFICULTADES A LAS QUE TUVISTEIS QUE HACER FRENTE CON LA BANCARROTA Y DEMÁS. ¿OS PARECE IMPORTANTE QUE SE REFLEJE ESE ASPECTO DE VUESTRA HISTORIA?
Bouna: A bote pronto me vienen a la cabeza tres cosas que me marcaron. En primer lugar, el proceso de rectificación fiscal, que duró la friolera de siete años, así que fue bastante duro. En segundo lugar, no recuerdo haber visto una historia de éxito, como la has llamado, sobre jóvenes que vienen de la periferia. Y sin embargo esa es nuestra historia, son nuestros nombres.
Jérémy: Por último, tuvimos la suerte de que nuestras mujeres fue ron siempre más que pacientes, sin ellas no hubiera sido posible. Nues tras esposas fueron muy optimistas y sirvieron de fuente de motivación constante. Si no fuera por nuestras familias seguramente no hubiéramos llegado hasta aquí.
Bouna: Hay una escena del filme que me impresionó un montón, que es cuando le pido la tarjeta a Fatou porque la mía no pasa. Esa imagen dice mucho. De hecho, cuando trabajas mucho siempre tienes sentimiento de culpa porque llegas tarde, agotado y realmente no pasas tiempo con tu mujer ni los niños. No lo hubiéramos conseguido si ellas no hubieran es tado ahí ayudándonos en los peores momentos, de desgracia económica o lo que fuera.
P: LA FAMILIA Y LA DETERMINACIÓN SON IMPORTANTES, PERO TAMBIÉN LA FIDELIDAD DE LOS JUGADORES. ¿HABÉIS HABLADO CON ELLOS DE LA PELÍCULA?
Bouna: ¡Pues claro! Sin los jugadores no somos nadie, así que también es un homenaje para ellos. Creo que les va a encantar porque algunos vivie ron la historia desde el principio.
Jérémy: Ellos forman parte de la historia, sin duda. Creo que todos tienen mucha curiosidad por ver el filme porque les interesa ver cómo ha quedado en la gran pantalla.
P: POR ÚLTIMO, ¿QUÉ OS GUSTARÍA QUE SE LLEVASE EL PÚBLICO AL SALIR DE LA SALA?
Jérémy: Por encima de todo espero que se queden con la importancia de la amistad. Nuestra solidaridad y fraternidad inquebrantable.
Bouna: Justo. O dicho de otro modo, solo no se llega muy lejos. Por muy brillante que seas, porque Jérémy es brillante, solo no se consiguen las cosas. Hubiera tirado por otro camino, pero no hubiera llegado así de lejos. Juntos somos siempre mejores. Es así de sencillo. Pero también me gustaría que se dieran cuenta de lo importante que es ser paciente. Ahora todo el mundo quie re conseguir las cosas ya, pero en realidad, las cosas llevan su tiempo. Todo lleva tiempo. Otra cosa que me gusta mucho de la película es que muestra que cuando nos caemos y nos levantamos, llegamos más lejos y más rápido. Cues ta entender que se aprende de los errores pero es así. Cuantos más fracasos vivas, más éxito tendrás. Es fácil decirlo, pero vivirlo es más complicado.
P: HAY QUE VOLVER A LEVANTARSE UNA, DOS Y TRES VECES…
Bouna: ¡Nosotros hemos sufrido muchas caídas! De hecho, nos siguen saliendo cosas mal hoy en día.
Jérémy: Así es como lo resumiría yo. Para dedicarse a esto tienes que poder caerte 30 veces si hace falta, pero lo importante es volver a levantarte después de cada caída.
Bouna: También hay que cuestionárselo todo, tirar para adelante y aprender de los errores. Y no perder nunca las ganas de seguir intentándolo.
Ficha artística
Jean-Pascal Zadi - Bouna Ndiaye
Raphaël Quenard - Jérémy Medjana
Olga Mouak - Fatoumata
Tracy Gotoas - Aby
Marlise Bété - Madre de Bouna
Gabriel Caballero - Florian
Yilin Yang - Mme Zhu
Djibi Diakhaté - Didier M'Benga