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¡Menudo fenómeno! cartel reducido ¡Menudo fenómeno!(Delivery man)
Dirigida por Ken Scott
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Comedia sobre las vueltas que da la vida, el carpe diem y la importancia de madurar. La película escrita y dirigida por Ken Scott está protagonizada por Vince Vaughn, Chris Pratt y Cobie Smulders. André Rouleau ha producido "¡Menudo fenómeno!", con Ray Angelic, Scott Mednick y Mark Sourian como productores ejecutivos. Eric Alan Edwards ha desempeñado las labores de director de fotografía, Ida Random ha trabajado como diseñador de producción, Priscilla Nedd-Friendly se ha encargado del montaje, Glenn Allen y Richard Friedlander han ejercido de productores de efectos VFX con Eran Dinur de supervisor de efectos VFX. Melissa Toth ha diseñado el vestuario y Jon Brion ha compuesto la música que acompaña el filme.

"¡Menudo fenómeno!", de DreamWorks Pictures y Reliance Entertainment, está basada en el guión original "Starbuck", escrito por Ken Scott y Martin Petit.


Vince Vaughn en un papel desconocido
Vince Vaughn ha protagonizado algunas de las comedias más exitosas de la última década, ganándose al público con su sentido del humor mordaz y su capacidad para soltar perlas cómicas con cara de póquer. Tras haber interpretado en muchas ocasiones papeles entrañables pero arquetípicos, "¡Menudo fenómeno!" le abre nuevas puertas como actor. A través de una historia sincera y entusiasta, cargada de humor, la película deja entrever una faceta más madura de Vince Vaughn.

Casado y padre de dos hijos, Vaughn se interesó por el papel de David Wozniak con el objetivo de tratar la conciliación de vida y familia desde una perspectiva fresca y diferente.

"Es una premisa genial, y un tanto alocada", comenta Vaughn, "pero en el fondo la película habla de la familia, de las relaciones humanas y de encontrar el camino que te marca el destino, por lo que tiene mucho corazón. El filme presenta de una forma muy realista situaciones que afectan a las familias, problemas a los que se enfrenta uno al intentar encontrarse a sí mismo y salir adelante. Por otro lado, es un proyecto cargado de grandes dosis de optimismo, vitalidad y emoción que la convierten en una película muy potente y divertida".

David Wozniak es el mayor de tres hermanos y todos ellos trabajan con su padre en el negocio familiar en Brooklyn. Todo lo que tiene de desastre lo tiene de majo y simpático. "David es un tipo raro", explica el productor André Rouleau. "No es la mejor persona del mundo, pero tiene muy buen corazón. De ahí que le caiga tan bien a la gente".

David se reencuentra con su pasado al descubrir que es padre de 533 hijos, fruto de las donaciones de esperma anónimas que realizó años atrás bajo el pseudónimo de "Starbuck", y que algunos de ellos ahora quieren conocer su identidad.

"David no ha madurado y, de hecho, sigue siendo bastante infantil. De repente se encuentra con que su novia está embarazada y él es incapaz de afrontar las responsabilidades de la vida adulta. Jamás paga los recibos a tiempo y le debe dinero a unos mafiosos a quienes se les agota la paciencia y no dudan en hacérselo saber a su manera", comenta Vaughn.

Al director/guionista Ken Scott le pareció una idea estupenda darle a Vaughn la oportunidad de enfrentarse al papel de David Wozniak. "La película analiza cómo los hechos van haciendo mella en la personalidad de David," comenta Scott, "por lo que me pareció fundamental dar con un actor de gran calidad, que dominara la comedia y tuviera calidad suficiente como para cargar con todo el peso de la película, y a quien los espectadores quisieran acompañar en este viaje. Vince se interesó mucho por la película, le apasionaron tanto la trama como el personaje y, por supuesto, tenía talento suficiente para brillar en este filme. Sabía que sería perfecto para el papel".

Tras la primera reunión con Vaughn, los realizadores sabían que habían encontrado a su protagonista. Según el productor ejecutivo Scott Mednick, "Íbamos de camino al coche tras la reunión y los tres nos miramos y soltamos ‘¡Hemos encontrado a David!’. Vince le da al personaje una profundidad y una emoción que el público no se espera… Ha hecho un trabajo estupendo. Lleva todo el peso de la película y, en mi opinión, hace el papel de su vida".

"Con esta película, Vince nos revela otra faceta como intérprete", añade el productor ejecutivo Mark Sourian. "Siempre ha brillado como actor cómico y ahora, gracias a ‘¡Menudo fenómeno!’, el público va a poder descubrir su versatilidad y capacidad interpretativa. Creo que a Vince le ha gustado interpretar a un personaje tan distinto a los papeles que ha desempeñado hasta ahora. Vince ha creado un personaje único y entrañable. Acaba de ser padre y ha sabido beber de su experiencia personal para trasladar el personaje a la pantalla. No se me ocurre un intérprete mejor para el papel".


La tarea de dar con el reparto perfecto
"¡Menudo fenómeno!" reúne a reparto estelar de actores cómicos procedentes del cine y de la televisión, grandes estrellas establecidas en el firmamento internacional e intérpretes de gran talento que dan sus primeros pasos cinematográficos. Juntos destilan humor, dinamismo y mucha química.

Chris Pratt da vida al mejor amigo de David, Brett, un abogado de poca monta con cuatro hijos. Según el propio Pratt, "Brett está derrotado, deprimido, gordo, hundido y abatido por la responsabilidad de tener cuatro hijos. Está pasando por una mala racha y representar a David en esta demanda colectiva se le antoja como la última oportunidad para volver a sentir pasión por su profesión".

"Brett y David son amigos desde niños", apunta Vaughn. "Decir que es un abogado competente sería exagerar un poco, así que dejémoslo en que es abogado a secas. Sus cuatro hijos le tienen superado. Los está criando solo y le comenta a David que no solo no debería ser padre, sino que no tiene lo que hay que tener para serlo".

"Chris Pratt fue nuestra primera opción para el papel", comenta Sourian. "De hecho, ni siquiera le hicimos prueba ni nos reunimos con él. Sabíamos que sería el confidente perfecto para Vince".

No se equivocaron. Vaughn y Pratt se llevaron a las mil maravillas. Se hicieron grandes amigos durante el rodaje y se convirtieron en sus mayores fans. "Chris es genial", alaba Vaughn. "Le gusta divertirse y es muy bromista. Me partía de risa con él todos los días, así que no me costó nada convertirme en su mejor amigo para la gran pantalla".

"Brett encaja a la perfección en la situación en la que se encuentra David. Los dos son hombres de pocas ambiciones a quienes se les brinda la oportunidad de demostrar que valen mucho más de lo que incluso ellos mismos creen. Ambos son personajes muy entrañables. Los espectadores se ponen de su parte porque, a pesar de ser unos perdedores, son unos perdedores con buen corazón y por eso se les coge tanto cariño", añade Sourian.

Para dar vida a Emma, la novia de David, los realizadores buscaron a una actriz que pudiera darle réplica a Vaughn tanto en el registro cómico como en el dramático. Escogieron a Cobie Smulders, una actriz que conjuga con maestría vulnerabilidad y firmeza de carácter.

"Su historia se plantea conflictiva desde el principio", explica Scott. "Cuando conocemos al personaje está peleándose con David, pero queríamos transmitir que entre ellos existe un vínculo muy fuerte y que, a pesar de las peleas, están hechos el uno para el otro, se quieren mucho y están predestinados a estar juntos. Cobie ha sabido darle eso al papel".

Añade, "A su vez, queríamos que la actriz fuera capaz de explotar la comicidad de la situación y Cobie ha sabido dar justamente con el equilibrio que buscábamos".

Emma es muy consciente de los defectos de David y quiere que madure de una vez. El hecho de que se haya quedado embarazada no hace más que complicar las cosas.

"David se presenta una noche en su casa para intentar hacer las paces. Lleva un montón de tiempo sin dar señales de vida, y Emma ha estado intentando ponerse en contacto con él para decirle que está embarazada. Ella es policía y no tiene muy claro si quiere que un hombre como David ejerza de padre de su hijo. Tiene muchas dudas. ¿Será capaz de mantener una familia? ¿Será un buen modelo para su hijo? Ambos se embarcan en un viaje en el que Emma deberá aprender a confiar en David y David deberá madurar", cuenta Smulders.

Por mucho que esté enfadada con David, Emma quiere darle la oportunidad de demostrar lo que vale. "David está bastante chiflado. Es de esas personas simpáticas que le caen bien a todo el mundo", comenta la actriz, "pero no es responsable. Emma es una persona muy cuadriculada y estricta, por lo que convivir con alguien tan desorganizado es muy frustrante".

"Cuando le cuenta a David que está embarazada, éste se marca el objetivo de demostrar que puede ser un buen padre. Es casi como si no lo hiciera por ella, sino para probarse a sí mismo. No se pierde una ecografía y se convierte en un gran apoyo para Emma. Al final, cuando hace pública su identidad, hace gala de una gran madurez al declarar que él es el padre de estos chavales y decir que quiere formar parte de sus vidas. Le demuestra que es un tipo responsable, sensato y capaz de ser un buen padre para su hijo", sigue Smulders.

Además de apoyar a Emma y de convertirse en la figura paterna que busca para su hijo, David tiene sentimientos encontrados sobre cómo gestionar la situación de sus hijos biológicos y su relación con su padre y sus hermanos. "Siente mucho amor y aprecio por Emma", comenta Vaughn. "Es consciente de que por su forma de comportarse y por su forma de vida no contribuye la estabilidad que ella busca en una pareja, por lo que decide esforzarse para no perder a Emma ni al hijo que tendrán en común".

La familia siempre ha sido el gran apoyo de David. "Están muy unidos", cuenta Vaughn. "Como todos los hermanos, se toman el pelo, se hacen bromas y se las hacen pasar canutas, por lo que tienen una relación muy real, pero también tienen un vínculo emocional muy fuerte".

Bobby Moynihan interpreta a Aleksy Wozniak, el hermano pequeño de David. En el casting buscaron a un actor capaz de transmitir los matices emocionales de un hombre a punto de ser padre a través de una interpretación desenfadada pero conmovedora.

"Yo soy el hermano majo y agradable", dice Moynihan. "En todas las escenas, siempre estoy pidiéndole que no vuelva a meter la pata. Soy el pesado de la familia, pero me comporto así para mantenernos a flote".

"Al principio le aconsejo no tener hijos, porque estoy a punto de ser padre y estoy muy agobiado. Cuando nace mi hijo y me doy cuenta de lo maravilloso que es, intento hacerle entender que es una experiencia increíble".

Moynihan también ha tenido gran afinidad con Vaughn fuera de la pantalla. "Es como el hermano mayor que nunca he tenido. En cuanto le conocí sentí que era mi hermano mayor. Es una persona muy cariñosa y amable, por no hablar de lo divertido que es. Vince es un tipo estupendo".

Vaughn también se deshace en halagos hacia Moynihan. "Bobby es un actor fenomenal. Me parto con él en ‘Saturday Night Live’ y esta película le ha permitido explotar su vis cómica y demostrar sus dotes dramáticas".

Victor Wozniak, interpretado por Simon Delaney, es un tipo duro que no se anda con tonterías. En las escenas que comparte con Delaney, Moynihan encontró a su alma gemela. "En cuanto le conocí supe que íbamos a ser amigos para siempre", comenta Moynihan. "Es el mejor, un tío estupendo".

Andrzej Blumenfeld, un aclamado actor de origen polaco, da vida a Mikolaj Wozniak, el patriarca amable y cariñoso que se desvive por su familia. Para Mikolaj la felicidad es poder ver a sus hijos a diario. Según Scott, "Quería crear un contraste muy fuerte entre esta familia tan unida y la situación tan moderna en la que se encuentra David, con sus 533 hijos. El objetivo era retratar a una familia muy tradicional, por lo que nos decantamos por una familia polaca que se rige por unos valores muy tradicionales para explorar a través de ellos lo que implica la paternidad".

"El personaje de Mikolaj tiene mucho peso en la película", prosigue Scott. "Buscamos a un actor que tuviera aspecto de polaco pero que transmitiera también ese cariño y amabilidad que debía desprender el personaje. Es la primera vez que Andrzej trabaja en Estados Unidos, por lo que estaba muy contento de poder participar en el proyecto".

A la hora de elegir a los actores que interpretarían a los hijos biológicos de David, el concepto clave fue el de la familia. "Era cuestión de formar una familia", explica Scott, "así que colgué las fotos de todos los actores para ver si nos encajaban como unidad familiar. No nos hemos quedado en buscar actores individuales, sino en crear una familia".

"Colgué una foto de Vince y empecé a repasar las fotos de los actores. ‘A ver, éste podría ser uno de sus hijos. Entonces si éste es hijo suyo, este también podría serlo. Fue muy interesante componer así la familia. Tenía que ser creíble, pero a la vez quería que cada uno fuera diferente".

Para Scott, descubrir talento fresco fue uno de los aspectos más interesantes de "¡Menudo fenómeno!". "Ha sido estupendo contar con estos chavales para algunas de las escenas. Me ha brindado la oportunidad de descubrir actores desconocidos y de ver cómo funcionan en un rodaje. Ha sido un lujo poder trabajar con todos estos jóvenes en la película", comenta.

A Vaughn también le atraía trabajar con un grupo de actores jóvenes, entusiastas y dinámicos. "Los chavales han sido geniales", comenta. "A esa edad siempre destilan pasión y compromiso. Tienen mucho talento y se vuelcan en el trabajo, así que da gusto verles. Algunas de sus escenas tienen una gran carga dramática y mucho peso en el desarrollo de la película, y eso no suele ocurrir; es decir, no suelen darse escenas de este calibre a actores desconocidos".

David va conociendo a los chavales y se siente cada vez más ligado a sus vidas cotidianas. Según Vaughn, poder ahondar en las vidas de estos personajes fue uno de los aspectos más absorbentes de la historia. "Me parece muy interesante que sienta curiosidad por ellos al recibir sus perfiles. No puede evitar interesarse por ellos. Al enfrentarme a la película como padre, me ha divertido mucho reformular diferentes escenas según cada uno de los chavales, teniendo en cuenta sus circunstancias personales. Me ha permitido explorar todos aquellos sentimientos a los que se enfrentan los padres al educar a sus hijos, tanto las alegrías como las preocupaciones".

"Los hijos de David acaban de estrenar la veintena", añade Vaughn. "Es un momento muy intenso porque como padre uno repasa cómo vivió esos años y se plantea cómo serán para sus hijos, pero ver a alguien interpretar tantas variaciones de la misma escena es muy interesante".

Jack Reynor interpreta a Josh, un camarero aspirante a actor que trabaja en una cafetería del barrio. "Josh trabaja en un local del centro y quiere ser actor, pero por ahora su única salida es un empleo que no le llena. David encuentra cómo ayudarle a alcanzar su sueño, sin decirle que es su padre", comenta.

Britt Robertson da vida a Kristen, una joven que lleva encadenando chascos y fracasos toda su vida. "Kristen es una chica muy dulce que solo quiere ser feliz, pero no sabe cómo serlo", explica Robertson. "Cuando conoce a David está muy hundida y solo quiere sentirse querida. David lo consigue a su manera".

"Es un tipo generoso. Nunca ha conocido a nadie como él, que le ayuda de manera desinteresada, y gracias a él consigue encauzar su vida con mucha más fortuna que si no le hubiera conocido nunca", añade.

Taylor, el personaje de Amos VanderPoel, trabaja en la piscina cubierta. "Conoce a David un día que éste se presenta en la piscina e intenta llamar su atención desde el trampolín. El salto le sale mal y Taylor se tira a por él y le hace el boca a boca para rescatarle".

A VanderPoel le atrajo la premisa de la película, un concepto original y poco convencional. "Combina muchos elementos diferentes que gustarán al público independientemente de su edad. La película trata los temas principales que afectan a la dinámica familiar, sin perder de vista el lado más divertido y socarrón de tener una familia".

Michael Oberholtzer casi descarta ir al casting para interpretar a Kyle, cajero en una frutería. "Pensé que era para un papel en un anuncio de Starbucks", recuerda. "Pero luego me presentaron al director y de repente me habían escogido para trabajar en la película".

El personaje de Stephen Ellis hace visitas guiadas vestido de catedrático del siglo XVIII. Según Ellis, "Conoce a David en su primer día de trabajo y se le da fatal. No tiene ni idea de lo que está haciendo y David le inspira durante sus vistas. Tanto que Robert acaba clavando sus tours".

Dave Patten interpreta a un músico callejero. "Adam toca para sacarse unas propinas y para difundir su música. Es muy intenso y apasionado, vive con las emociones a flor de piel. David va al parque donde toca Adam y empieza a darlo todo durante su actuación, tanto que Adam se sorprende al ver a un tipo que siente la misma pasión que él por la música".

Patten define "¡Menudo fenómeno!" como una historia amable sobre un tipo al que le dan una segunda oportunidad. "Es una historia entrañable", comenta. "Los espectadores conectan inmediatamente con el personaje de Vince y quieren que tome la decisión correcta después de haberlo hecho tan mal durante la película. El público se pone del lado de Vince y de los chavales, y cuando toma la decisión correcta es una alegría para todos".

Jessica Williams trabaja en un spa y le da a David su primera pedicura profesional. "Es de origen afroamericano y conoce a David en su lugar de trabajo", cuenta Williams. "Al principio se muestra un tanto reticente, pero al final me deja hacerle la pedicura y darle un buen masaje de pies".

Sébastien René interpreta a Ryan, un chico con necesidades especiales que usa silla de ruedas.. David visita a Ryan con una mezcla de aprensión e incertidumbre, pero consigue superar el deseo de salir corriendo y toma la decisión de apoyarle… como amigo y como padre. René es el único actor de la película original con el que han contado para el remake, y su magistral interpretación vuelve a ser clave en el viaje de David hacia la madurez.

"Ha sido genial poder contar con él de nuevo, y ha vuelto a clavar el papel. En la película original el montador llegó a preguntarme si tenía una minusvalía de verdad. No la tiene, simplemente es un actor magnífico. Pero la pregunta del montador demuestra su enorme calidad interpretativa. Ha hecho una trabajo increíble en la película, es muy convincente", comenta Scott.

Adam Chanler-Berat es Viggo, un gótico amargado y deprimido, y el único de los 142 demandantes que descubre que David es Starbuck. Viggo es la antítesis de David, un marginado que ansía encajar y formar parte de la sociedad sin perder su independencia.

"Viggo es un chaval muy serio que se toma la justicia por su cuenta y vive según sus propias reglas", explica Chanler-Berat. "Se convierte en una especie de parásito que se pega al personaje de Vince – un parásito cariñoso".

David ayuda a Viggo a ser más sociable y a entender su procedencia. "Viggo sueña con conocer a David, quiere conocer la verdad, las motivaciones de David", comenta Chanler-Berat. "Sus padres le han mentido durante 17 años y después de todo ese sufrimiento se embarca en la misión de entender quién es y de encontrar su lugar en el mundo, algo con lo que se sentirán muy identificados los espectadores adolescentes y veinteañeros. Viggo necesita encontrar la pieza clave, la que falta en el puzle de su vida, para entender toda su vida y su existencia".

Todos los hijos biológicos de David se enfrentan a esas preguntas sin respuesta. "Los chavales no quieren que David se convierta en su padre adoptivo", observa Chanler-Berat, "sino que buscan reconocimiento, quieren saber la verdad, para poder seguir adelante con sus vidas. Eso es justo lo que hace David al final de la película al revelar que es su padre y abrirse a todos ellos. Es el mejor regalo del mundo para estos chavales, que han crecido con una incógnita o un vacío, sin conocer a su padre biológico".


El reto de trasladar la historia a la gran pantalla
"¡Menudo fenómeno!" es una reformulación de la comedia franco-canadiense "Starbuck", dirigida también por Ken Scott en 2011. La película narra la historia de un tipo mediocre que descubre un buen día que tiene 533 hijos, de ahí el título del filme original tomado de un famoso toro semental muy prolífico. Tomando la historia original como punto de partida, "¡Menudo fenómeno!" añade humor a esta historia, a primera vista improbable pero posible en realidad, sobre la paternidad y la familia.

"La idea fue cosa del co-guionista, Martin Petit, a quien se le ocurrió esta historia sobre un hombre con un montón de hijos. Queríamos escribir una comedia sobre la paternidad y decidimos tirar por lo extremo: un donante de esperma que tiene 150 hijos. Llevábamos un mes trabajando en el proyecto cuando saltó a los medios que un donante había descubierto ¡que era padre de 400 hijos! Nos quedamos atónitos y comprendimos que con los 150 nos quedábamos muy cortos, así que tuvimos que multiplicar las cifras. Nos centramos en crear una historia que explorara la paternidad desde un punto de vista divertido y creíble", recuerda Scott.

"Starbuck" se estrenó en el Festival de Cine de Toronto, donde quedó en segundo puesto en la categoría del premio del público. Fue elegida la película canadiense más popular en el Festival de Cine de Vancouver de 2011 y se convirtió en la producción quebequense más taquillera del año.

La fama de "Starbuck" traspasó las fronteras de Canadá y pronto los productores de Hollywood se interesaron en hacer un remake de la película para el público estadounidense. Según Rouleau, productor de la película, "La mayoría de las ofertas nos llegaron de gente que quería crear su propia versión de la historia, pero Ken y yo queríamos reformular el filme".

"Quería repetir como director y guionista para asegurarme de que se mantenía el difícil equilibrio entre drama, emoción y comedia. Los directores no solemos tener la oportunidad de reinterpretar una película por segunda vez, pero me encanta esta historia", añade Scott.

Aunque "¡Menudo fenómeno!" es un remake, se esforzaron por darle pinceladas de originalidad a la versión estadounidense para que no pareciese una regurgitación del filme canadiense. En palabras de Scott, "Al plantear el remake hemos querido integrar la historia dentro de la cultura estadounidense. Tenía muy claro que no quería producir una copia de la anterior, sino que debía sentirse como un proyecto independiente".

Vaughn le debe a su propia familia haber conocido la película, pues su hermana se quedó prendada de la original nada más verla. A Vaughn le cautivó la pasión con la que Ken Scott le habló del proyecto. "Ken es increíble", afirma Vaughn. "Me encanta su trabajo. Es una de esas personas que reúnen un montón de habilidades. Es un escritor magnífico y es un placer llegar cada día al trabajo y encontrarte con un guión excelente. Hace que todo sea muy sencillo porque, al contar con material tan bueno, tu trabajo se reduce a traducir sus líneas".

"Por otro lado es un hacha con la cámara, tiene un don visual enorme, y también es actor e intérprete, por lo que sabe cómo hablar con el reparto y nos da buenas ideas. Siempre plantea el trabajo desde un enfoque divertido y es un realizador impresionante. Le gusta pasárselo bien mientras rodamos, pero también tiene mucha motivación y tiene muy claro lo que quiere", añade Vaughn.

Chris Pratt también es un gran admirador de su trabajo. "Es un tipo estupendo", comenta. "Nunca olvidaré una cosa que me dijo durante los ensayos. Para motivarme me habló de las necesidades y los deseos de los personajes. Por ejemplo, en este film mi personaje, Brett, necesita perder peso, reavivar la pasión por su trabajo, salir de casa, tomarse un respiro, conseguir que sus hijos le escuchen y sentirse respetado, en especial por su madre. Ken me ayudó a entender que Brett necesita encontrar un estímulo que le anime a hacer frente a todas esas necesidades. Al hacerse cargo del caso de David, Brett encuentra la motivación que necesita para darle un empujón a su vida, y gracias a las palabras del director yo, como actor, encontré la motivación que necesitaba para entender al personaje y su trayectoria en la película".

"Quizá no sea nada nuevo, puede que los grandes actores ya sean conscientes de ello, pero nunca me lo habían explicado de esa manera y creo que recurriré a ese consejo de ahora en adelante cada vez que tenga que diseccionar una escena. No todos los directores saben expresarse tan bien".

A primera vista "¡Menudo fenómeno!" es una comedia sobre un hombre que se encuentra ante una disyuntiva inimaginable, pero al mirar más allá encontramos un retrato muy humano sobre un hombre que aprende a aceptar sus defectos y a centrarse en darle un giro a su vida.

"Lo mejor de la película es haber dado con unas circunstancias extraordinarias que plantearle al protagonista, unas circunstancias que por extraordinarias que sean, son muy creíbles. A su vez, dichas circunstancias crean unas situaciones muy cómicas. ¡Es imposible no reírse!", comenta el productor ejecutivo Mark Sourian.

"Pero también trata temas serios, y en ese cóctel la película encuentra su voz, pues consigue ser graciosa y a la vez conmovedora y sincera. La riqueza de capas de la película la convierte en un proyecto muy especial y único", añade.

David Wozniak es un tipo ordinario que se encuentra sumido en una situación extraordinaria y coge las riendas de su vida para acabar convertido en un hombre nuevo. "El tipo quiere mejorar, pero necesitaba que le dieran un empujoncito", comenta Sourian. "Es difícil no ponerse del lado de una persona así. Está un poco perdido, superado por las circunstancias, pero los espectadores sienten que tiene la intención de cambiar para mejor. Creo que todos podemos sentirnos identificados con eso".

Para Pratt, "¡Menudo fenómeno!" es un relato alegórico sobre la familia y la paternidad. "Esta película hará a los espectadores reflexionar sobre la familia y la paternidad. Es imposible ayudar siempre a todos los miembros de la familia, pero lo intentamos. Siempre se hace lo que se puede, y uno se siente recompensado por sus esfuerzos cuando se trata de la familia. En esas se encuentra David Wozniak, en hacer lo que puede".

"La película plantea lo importantes que son las pequeñas cosas", comenta Sourian. "Es muy fácil sentirse identificado con David porque nos transmite que podemos hacer cosas increíbles sin ser personas extraordinarias. Él se encuentra en una situación extraordinaria, pero se gana nuestro cariño a través de actos muy normales. Esos actos le hacen mejor persona, de hecho le convierten en la mejor persona que puede llegar ser".